Pocos grupos han encarnado de forma más genuina durante las últimas tres décadas el mojo del mejor rock sureño norteamericano que el trío formado en Athens (Georgia) por la vocalista Brittany Howard, el guitarrista Heath Fogg y el bajista Zac Cockrell.
La crujiente calidez del mejor sonido Muscle Shoals y los rescoldos del blues rock y del southern rock de mediados del pasado siglo, reviven con un apabullante vigor en manos de Alabama Shakes, sin duda merecedores de los cuatro premios Grammy (de nueve nominaciones) que han obtenido desde que debutasen con el portentoso álbum “Boys and Girls” (2012), que fue reeditado en versión Deluxe hace tres años por su décimo aniversario. Mientras aguardamos a que su segundo disco, “Sound & Color” (2015), tenga continuación, con la publicación de “Another Life” como como aliciente (su primer single en una década), no es mala opción entretener la espera con su huracanado directo. Toda una experiencia. Si eres fan de grupos como St. Paul and the Broken Bones, Drive-By Truckers o The Black Keys, sería un pecado que te los perdieras.
En un panorama musical cada vez más saturado de fórmulas repetidas, Joel Culpepper ha encontrado su lugar en la mezcla, la libertad y una personalidad sonora propia. Nacido en el sur de Londres, el artista británico combina con naturalidad el soul clásico con el funk, el jazz y el hip-hop contemporáneo.
Lejos de modas pasajeras, ha construido una trayectoria sólida desde sus primeras mixtapes hasta trabajos como Tortoise, afinando una identidad artística marcada por influencias que van de Prince al neo soul más sofisticado.
El punto de inflexión llegó en 2021 con Sgt Culpepper, un debut aclamado por la crítica por su capacidad para romper géneros y etiquetas.
Sobre el escenario es donde todo cobra sentido: sus directos, intensos y cargados de emoción, le han consolidado como una de las voces más estimulantes del soul actual, conquistando públicos en festivales como Montreux Jazz o North Sea Jazz.
Una voz magnética, una presencia arrolladora y una conexión real con el público definen a un artista que no solo interpreta canciones, sino que deja huella.