Pocos grupos han encarnado de forma más genuina durante las últimas tres décadas el mojo del mejor rock sureño norteamericano que el trío formado en Athens (Georgia) por la vocalista Brittany Howard, el guitarrista Heath Fogg y el bajista Zac Cockrell. Les precederá la gran nueva sensación del pop de las islas británicas, el irlandés Dove Ellis.
La crujiente calidez del mejor sonido Muscle Shoals y los rescoldos del blues rock y del southern rock de mediados del pasado siglo, reviven con un apabullante vigor en manos de Alabama Shakes, sin duda merecedores de los cuatro premios Grammy (de nueve nominaciones) que han obtenido desde que debutasen con el portentoso álbum “Boys and Girls” (2012), que fue reeditado en versión Deluxe hace tres años por su décimo aniversario. Mientras aguardamos a que su segundo disco, “Sound & Color” (2015), tenga continuación, con la publicación de “Another Life” como como aliciente (su primer single en una década), no es mala opción entretener la espera con su huracanado directo. Toda una experiencia. Si eres fan de grupos como St. Paul and the Broken Bones, Drive-By Truckers o The Black Keys, sería un pecado que te los perdieras.
Dove Ellis es la gran última revelación del pop británico. Irlandés afincado en Manchester, evidente fan de Jeff Buckley, Thom Yorke o Nick Drake, y buen amigo Cameron Winter y sus Geese, ha publicado un excelente álbum de debut: “Blizzard”, que vio la luz a finales de 2025, producido por él mismo y con las mezclas de Sophie Ellis (Little Simz, Sorry) y Andrew Sarlo (Big Thief, Dijon), es uno de los mejores debuts británicos de los últimos tiempos, prendado de canciones preciosas, como “Love Is”, “Jaundice”, “When You Tie Your Hair Up”, “Feathers, Cash” o “Away You Stride”. Es mucho más que un nuevo baladista folk, desde luego. Tiene madera de artista de primer orden.