Casi dos millones de álbumes vendidos y millones de reproducciones de sus canciones en plataformas de streaming avalan la repercusión de este contundente trío escocés de rock alternativo, cuyo diverso rango de influencias lo ha llevado a ser cabeza de cartel en los festivales rock europeos más prestigiosos de la última década.
Año a año, disco a disco, Biffy Clyro continúan ensanchando la definición establecida de alt-rock. La banda de Glasgow funciona como el perfecto transmisor de intensidad electrificada, tanto dentro del estudio como sobre el escenario. Toda esa energía, expansiva e imparable, recorre de arriba abajo su discografía.
Su regreso en septiembre de 2025 de la mano de Futique, que suponía el primer disco en cuatro años de la banda escocesa, puso de nuevo en funcionamiento todo su mecanismo rock. Un álbum grabado en los célebres estudios Hansa de Berlín y, según sus propias palabras, influido por “cómo ha cambiado nuestra percepción de la memoria durante la era digital”. ¿Nuevos tiempos? Nuevos himnos de Biffy Clyro.
No deja de ser una bonita paradoja que reflexionen sobre los recuerdos teniendo en cuenta que sin duda forma parte de la memoria colectiva del rock británico de este siglo, aunque su momento siempre es ahora. Así lo confirma el éxito instantáneo de Futique, convertido en disco número 1 en Reino Unido en el mismo momento de su publicación.