Mil millones de reproducciones en plataformas de streaming, cientos de miles de discos vendidos y unos directos arrolladores, rebosantes de autenticidad sin artificios, dan la medida del talento del malagueño Pablo López, uno de los artistas españoles de más éxito en las últimas dos décadas. La singular y experimentada artista peruana Pamela Rodríguez, quien bien puede ser una de las revelaciones del pop independiente de 2026, completa este doble cartel.
En el mundo de la música ha quedado más demostrado – como en pocos ámbitos – que llegar el primero no equivale a llegar más lejos. Que ganar un talent show no te convierte automáticamente en una estrella. Que se lo pregunten a Pablo López, que no ganó OT (quedó segundo en la edición de 2008), pero eso no le ha impedido convertirse en uno de los músicos españoles más aclamados de las últimas décadas, muy por delante de compañeros de generación que se las prometían más felices. Su destreza como vocalista y pianista, así como su talento compositivo, le han llevado a vender cientos de miles de ejemplares de sus cuatro álbumes de estudio hasta la fecha y a ganar seis discos de platino y uno de oro. Por si fuera poco, los conciertos del artista malagueño rezuman autenticidad y cercanía, en conexión muy directa con su base de fans.
La vocalista y compositora peruana Pamela Rodríguez-Arnaiz Amianto, residente en Galicia desde hace un lustro, ha explorado a lo largo de su fructífera carrera las posibilidades del indie pop, el folk peruano o el jazz, siempre con resultados más que estimulantes, armados sobre textos que inciden en el intimismo, en la libertad del ser humano (en general) y de la mujer (en particular) y en diversas cuestiones sociales. Obtuvo dos nominaciones al Latin Grammy como Mejor Nueva Artista (2005) y como Mejor Álbum de Pop Contemporáneo (2011). Ha colaborado con Kevin Johansen, Iván Ferreiro, Julieta Venegas o Los Pilotos, la banda en la que coincidió con Banin Fraile y Florent Muñoz, de Los Planetas. Y ha publicado cinco discos. El último de ellos es “Monstruo narcisista” (2026), el primero que publica en el sello Subterfuge.